Paso 1: Elije la temperatura correcta del agua: Cuando se trata de seleccionar la temperatura apropiada del agua, necesitas entender la ciencia que hay detrás de esto. El agua muy caliente debe evitarse a toda costa porque seca los folículos pilosos causando un crecimiento inapropiado de la barba. Elije echarte agua tibia ya que abre los poros y mejora la circulación sanguínea, permitiendo que el lavado sea más efectivo.
Paso 2: Forma espuma: Coge tu champú de barba preferido. Se recomienda comenzar con una pequeña cantidad y añadir más según sea necesario, es decir hasta que haga espuma, lo que debería ser fácil de determinar.
Paso 3: Masajea la Barba: Asegúrese de no limpiar sólo la parte superior. Utiliza las yemas de los dedos para escarbar profundamente en todas las direcciones de la barba con un movimiento de fregado. Esta acción limpia mejor la piel, dejando la cara hidratada y los folículos de la barba estimulados provocando un mejor crecimiento.
Paso 4: Enjuágala: Acuérdate de usar agua tibia porque queremos mantener la consistencia. Es mejor mover los dedos por la barba a un ritmo constante. Recomendamos enjuagar dos veces para asegurarse de que todos los residuos de jabón hayan desaparecido.